Y mientras veo el cielo de mi cueva, brillan las estrellas
de un hasta luego.
Sigue oscureciendo la noche, y mi teléfono esperando vibrar.
Pensando cuando te dije en la cara, todos mis sentimientos
con un Fue.
Soñando ser invisible y abrazarte y acompañarte a estar solo
con tu almohada.
Pero me voy, esperando que me detengas.
Soy testigo, de mi
propio delito.
Solo soy sincera contigo…. Soy culpable de amarte.
Sigo en mi cama, pensando en ti, soñando con tu vida en el
cielo, y me topo con un cielo de zinc, que no ve más allá de un techo.
A.R.A.G
Autora
No hay comentarios:
Publicar un comentario